Orden. La creación es una cosa de orden.

En las míticas cosmogonías, los artífices del mundo equilibraron los elementos que se encontraban en estado de caos, con su energía vital dotaron a este mundo de sentido.  Aquellos primeros artistas separaron el día de la noche, el fuego del hielo, el agua de la tierra… y originaron los ciclos.  Su arte es la armonía, el ritmo, el control de las  fuerzas y las vibraciones que contienen todo lo que ES.

Así inventaron al mundo, como una canción, en la que cada nota alberga un tono y tiempo, un sonido o un silencio.  Establecieron orden en el pentagrama universal.

Cosmogonía – Felipe Oyarzún – CGN1609

“… la configuración de elementos dentro de la imagen consiste en la persistente recurrencia de un punto sobre una línea, donde por medio de módulos y repeticiones en el espacio, se manifiesta un particular tiempo o ritmo, que de alguna manera hace patente la idea del sonido.

Además se puede destacar que simbólicamente punto y línea alude a la ideas de los opuestos o complementarios, donde el punto es femenino y la línea masculino. De esta manera, las fuerzas primigenias del universo se unen para dar a luz un particular espacio- tiempo, generando asimismo la idea de ritmo y sonido…” Cosmogonía – Felipe Oyarzún

Cosmogonía – Felipe Oyarzún – CGN1309

Cosmogonía (del griego κοσμογονία [kosmogonía] o κοσμογενία [kosmogenía], derivado de kosmos ‘mundo’ y gégona ‘nacer’. Narración mítica acerca del origen del universo y la  humanidad.

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