Solo en la ardiente oscuridad de la psique emergen entre neblina trémula, los rostros de los dioses primigenios, titanes anteriores al Panteón, gesticuladores de las fuerzas iniciales sustentadoras y colapsadoras con las que destruyeron el vacío.

Obtener la resonancia de la empatía y difundirlo. Entender que la obra, emancipada de biografía y logística de la contingencia, es la misma obra, la obra perpetua, la anterior y la posterior, la que obedece al mismo origen y a la misma pulsión motora, la que responde a la necesidad de acceder y decantarse sobre el borde del límite.

Esta sería la observación activa en la suspensión y suspendida en la acción.

Agrimensor del vacío
del Escultor Gabriel Sanz, Catalunya, España
 
 
 
 
 

 ETRO2612, Felipe Oyarzún, 2012

 

 ETRO3612, Felipe Oyarzún, 2012

 

 ETRO4612, Felipe Oyarzún, 2012

 
 

ETRO1612, Felipe Oyarzún, 2012

 
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