La naturaleza es sabia.  Y tiende al equilibrio.

En situaciones limite se liberan en nosotros capacidades extraordinarias.  Cada vez que experimentamos una situación conflictiva, se activa en nosotros a nivel corporal, mental y emocional un Programa Biológico Especial, orientado a ayudarnos a buscar una solución al conflicto y resolverlo.

Ese programa depende del conflicto que se nos presente, pero por sobre todo depende de nuestra interpretación particular de la situación.

Así, cuando un animal siente la amenaza de un depredador, se activa en el inmediatamente un programa biológico de “emergencia” mediante el cual proliferan sus células pulmonares, aumentando su capacidad, permitiéndole correr mas rápido y estar totalmente alerta, concentrando toda su energía en la resolución del conflicto,  y poder así salvar con vida.

Cuando el conflicto ha sido resuelto, el animal entra en una fase de relajación, enfocando toda su energía en restaurar la normalidad, desintegrando las células creadas.

Esta situación, normal para todo ser vivo, en los humanos se presenta de una forma especial, ya que un conflicto de supervivencia que en el caso de un animal puede durar minutos o horas, en nuestro caso puede durar, meses, años o incluso décadas  sobrepasando totalmente la resistencia de una persona, agotando su energía al mantenerse en estado alerta, ya que la resistencia de cada uno depende de nuestro estado previo, físico, emocional, y mental.

Una persona que experimenta un conflicto determinado y lo califica amenazante para su vida, entrará inmediatamente en la fase activa y se iniciará en él un programa biológico significativo de la naturaleza, el cual suele presentarse como una proliferación de células del pulmón  en este ejemplo. Esto se mantendrá hasta que el conflicto sea resulto.  Durante esta fase, el apetito, el sueño, el ánimo… pasan a segundo plano ya que la naturaleza nos esta ayudando a enfocar nuestra energía y aumentar las capacidades que nos ayudarán a resolver el conflicto, dormir menos nos permite concentramos en encontrar una solución.

Si obtuviéramos una radiografía de nuestro cuerpo en este instante observaríamos una extraña proliferación de células a nivel pulmonar, la cual según la medicina actual sería diagnosticada como cáncer, el cual no guardaría relación con los sucesos de nuestra vida personal.   Erróneamente agregamos una nueva amenaza a alguien que esta tratando de superar un conflicto de supervivencia. Esta llamada enfermedad incurable no es mas que nuestro propio organismo ayudándonos a resolver un conflicto que nos aqueja interiormente.  Es nuestra cura.

Si logramos resolver nuestro conflicto sin interrupciones entraremos en la fase de curación en la que nuestro cuerpo comienza a restablecerse   Aquí suelen aparecer síntomas como la tos, a través de ésta se eliminan las células creadas para solucionar el conflicto, lo que a su vez puede ocasionar dolor por el desprendimiento que implica.  En esta fase muchas personas son erróneamente diagnosticadas con tuberculosis o enfermedades similares.  Estos síntomas simplemente significan que el conflicto ha sido superado y llegarán a su fin cuando nuestro organismo restablezca su equilibrio.  Estamos curados.

La naturaleza esta siempre en orden, un perpetuo equilibrio.   Nosotros somos parte de ella y compartimos sus leyes.  A medida armonicemos con ella estaremos cada vez mejor preparados como seres integrales para lidiar con los conflictos que diariamente se nos presentan.  La felicidad,  la salud, el equilibrio, la paz, son estados interiores que dependen solo de nuestra interpretación del entorno.  Todos es neutro, somos nosotros quienes le otorgamos un significado.

Es maravilloso comprender que nuestra salud depende totalmente de cada uno de nosotros. Es una responsabilidad personal aprender a disfrutar de cada experiencia.  Somos nosotros quienes interpretamos una situación determinada como conflicto, y somos nosotros quienes debemos aprender a resolverla, restablecer nuestro equilibrio.  De eso se trata experimentar la vida.

No existe una cura para el cáncer, porque simplemente No Existe el Cáncer.

No existen las enfermedades incurables, crónicas, congénitas o transmitidas, porque simplemente No Existen las Enfermedades.

La quinta ley de la Nueva Medicina Germánica, la ley de la “Quintaescencia” nos dice que “Cada llamada ”enfermedad“ es simplemente un PROGRAMA BIOLÓGICO SIGNIFICATIVO DE LA NATURALEZA, creado para resolver un conflicto biológico inesperado”.  Este es el fin del antiguo paradigma, de la medicina de la enfermedad, y el comienzo de una nueva época, una época de libertad, de auto-conocimiento  de dejar de vivir a través del miedo, de despertar.

Y mirar el universo con ojos de amor.

 

Ryke Geerd  HamerRyke Geerd Hamer

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