Archivos para la categoría: NATURALEZA

En el fluir del río cuando los peces saltan nuestro universo danza,
en el sutil mecer de una hoja que cae,
o a la velocidad de la luz con los planetas que persiguen su estrella,
como esplendor energizante en cada gota que revienta con la ola,
es un giro,
es un salto, es el ritmo,
la música viva, es la montaña con su baile milenario,
el latido de la flor que peregrina expulsa sus semillas
al compás infinito del éter…

Edgar Degas, Yellow Dancers In the Wings-1874-76

Edgar Degas, Yellow Dancers In the Wings

Edgar Degas, Two Dancers-1898-99

Edgar Degas, Two Dancers

Edgar Degas, The Star-1879-81

Edgar Degas, The Star

Edgar Degas, The Russian dancers-1895

Edgar Degas, The Russian dancers

Edgar Degas, Swaying Dancer-1877-79

Edgar Degas, Swaying Dancer

Edgar Degas, Dancers-1884-85

Edgar Degas, Dancers

Edgar Degas, Dancer-1874

Edgar Degas, Dancer

Edgar Degas, Dance Class-1873-76

Edgar Degas, Dance Class

Edgar Degas, Blue Dancers-1890

Edgar Degas, Blue Dancers

Edgar Degas, Ballerinas-1899

Edgar Degas, Ballerinas

Edgar Degas, Ballerinas-1880

Edgar Degas, Ballerinas

Edgar Degas, Arabesque -Modeled 1885-90

Edgar Degas, Arabesque

Edgar Degas, Self_portrait-1850s

Edgar Degas, Self portrait

Empedocles, Thomas Stanley History of Philosophy
Pues de lo que no es, es imposible que algo nazca, y que lo que es perezca, irrealizable e inaudito, ya que siempre se hallará, allí donde uno quiera apoyarse.

Nada del universo está vacío, ni lleno en demasía.
Como eran antes, en efecto siguen siendo y seguirán; y nunca, creo, de ninguno de los dos ha de vaciarse el tiempo inagotable.

Y otra cosa te diré: no hay nacimiento en absoluto de ninguno de los seres mortales, ni tampoco consumación de la funesta muerte, sino tan sólo mezcla y disociación de lo mezclado es lo que hay, y “nacimiento” es un nombre que los hombres le dan.

Y cuando éstos, una vez mezclados en aspecto humano vienen a dar al éter -o en el aspecto de las fieras montaraces o en el de los arbustos o acaso en el de los pájaros- entonces afirman que es “nacer”, mas cuando se separan, que es “muerte malhadada”.
De este modo es norma que los llamen. Y a la costumbre me acomodo también yo.

Vamos pues, observa como prueba de las charlas del principio lo siguiente-por si en lo que precede le faltó a la forma algo de madera-; el sol, a la vista luminoso y ardiente por doquier, y cuantos cuerpos inmortales se bañan en calor y luz radiante; así mismo la lluvia, en todas partes lóbrega y helada, mientras que de la tierra despunta lo arraigado y sólido.
En el Odio cada cosa es diferente y va por separado, en cambio en la Amistad caminan juntos y son mutuamente deseados.
De ellos todo cuanto fue y cuanto es y ha de ser luego nació: árboles, varones y mujeres, fieras, pájaros y peces de acuática crianza, y dioses sempiternos, excelsos por las honras que reciben.

Ellos son los únicos reales, pero en su mutuo recorrerse se tornan en cambiantes formas, pues la mezcla los hace variar.

Empédocles – Acerca de la Naturaleza, 495.435 ac

No basta con que el hombre sea feliz en su carne, sino que debe ser feliz en su espíritu. Porque sin felicidad y fuerza espiritual la vida es engañosa. Sin buscar las cosas del espíritu, la vida se vive a medias y está vacía.

Por vida espiritual no quiero decir el apartarse una hora de un día para estar en adoración, sino buscar las cosas del espíritu cada hora de cada día. Les pregunto: Qué hizo esta gente para encontrar iluminación y fuerza espiritual? Sólo se dedicaron a una vida que tenía poco más que trabajar?  Se les dio la oportunidad cada día de sus vidas – tal como a Uds. les será dada la elección de buscar la fuerza del espíritu o resignarse a una vida de trabajo sin significado. El resultado es siempre el mismo: sepulcros olvidados y sueños olvidados, de olvidadas gentes. No es importante lo que alguien recuerde, sino alcanzar a Dios y sostener una posición positiva del Espíritu Que Mueve Todas Las Cosas, trayendo la conciencia del hombre más cerca del Creador.

No basta con buscar las cosas del espíritu a un nivel personal. Es egoísta hacerlo así, y quienes buscan lo espiritual sólo para sí mismos no están buscando cambiar al espíritu que se mueve a través de los corazones de los hombres. Ellos están escapando, eludiendo su responsabilidad, y usando su conocimiento para su propia glorificación.

Un hombre espiritual debe trabajar por un principio, por una causa, por una búsqueda mucho mayor que la glorificación de sí mismo, para cambiar el espíritu que dirige a los hombres hacia su destrucción.

Intentar vivir una vida espiritual en la sociedad moderna es el camino más difícil que se puede recorrer. Es un camino de dolor, aislación y pruebas de fe. Pero es el único camino que puede hacer de nuestra Visión una realidad. La verdadera búsqueda en la vida , es vivir la Sabiduría de la Tierra dentro de los confines del hombre.  No hay iglesia ni templo que necesitemos para encontrar la paz, porque nuestros templos están en la naturaleza. No hay líderes espirituales, porque nuestros corazones y el Creador son nuestros únicos líderes. Nuestro número es reducido, porque pocos hablan nuestro lenguaje o comprenden las cosas que vivimos. Así, recorremos solos nuestros caminos, porque cada Visión, cada búsqueda, es única para cada individuo. Pero debemos caminar en la sociedad, o nuestra Visión morirá .

Porque un hombre que no vive su Visión, está viviendo su muerte.

Hopi

El Gran Abuelo Hopi hablando como portavoz del Gran Espíritu Guerrero sobre las Visiones que recibió en la entrada de la Gran Caverna Eterna, 1920

La naturaleza es sabia.  Y tiende al equilibrio.

En situaciones limite se liberan en nosotros capacidades extraordinarias.  Cada vez que experimentamos una situación conflictiva, se activa en nosotros a nivel corporal, mental y emocional un Programa Biológico Especial, orientado a ayudarnos a buscar una solución al conflicto y resolverlo.

Ese programa depende del conflicto que se nos presente, pero por sobre todo depende de nuestra interpretación particular de la situación.

Así, cuando un animal siente la amenaza de un depredador, se activa en el inmediatamente un programa biológico de “emergencia” mediante el cual proliferan sus células pulmonares, aumentando su capacidad, permitiéndole correr mas rápido y estar totalmente alerta, concentrando toda su energía en la resolución del conflicto,  y poder así salvar con vida.

Cuando el conflicto ha sido resuelto, el animal entra en una fase de relajación, enfocando toda su energía en restaurar la normalidad, desintegrando las células creadas.

Esta situación, normal para todo ser vivo, en los humanos se presenta de una forma especial, ya que un conflicto de supervivencia que en el caso de un animal puede durar minutos o horas, en nuestro caso puede durar, meses, años o incluso décadas  sobrepasando totalmente la resistencia de una persona, agotando su energía al mantenerse en estado alerta, ya que la resistencia de cada uno depende de nuestro estado previo, físico, emocional, y mental.

Una persona que experimenta un conflicto determinado y lo califica amenazante para su vida, entrará inmediatamente en la fase activa y se iniciará en él un programa biológico significativo de la naturaleza, el cual suele presentarse como una proliferación de células del pulmón  en este ejemplo. Esto se mantendrá hasta que el conflicto sea resulto.  Durante esta fase, el apetito, el sueño, el ánimo… pasan a segundo plano ya que la naturaleza nos esta ayudando a enfocar nuestra energía y aumentar las capacidades que nos ayudarán a resolver el conflicto, dormir menos nos permite concentramos en encontrar una solución.

Si obtuviéramos una radiografía de nuestro cuerpo en este instante observaríamos una extraña proliferación de células a nivel pulmonar, la cual según la medicina actual sería diagnosticada como cáncer, el cual no guardaría relación con los sucesos de nuestra vida personal.   Erróneamente agregamos una nueva amenaza a alguien que esta tratando de superar un conflicto de supervivencia. Esta llamada enfermedad incurable no es mas que nuestro propio organismo ayudándonos a resolver un conflicto que nos aqueja interiormente.  Es nuestra cura.

Si logramos resolver nuestro conflicto sin interrupciones entraremos en la fase de curación en la que nuestro cuerpo comienza a restablecerse   Aquí suelen aparecer síntomas como la tos, a través de ésta se eliminan las células creadas para solucionar el conflicto, lo que a su vez puede ocasionar dolor por el desprendimiento que implica.  En esta fase muchas personas son erróneamente diagnosticadas con tuberculosis o enfermedades similares.  Estos síntomas simplemente significan que el conflicto ha sido superado y llegarán a su fin cuando nuestro organismo restablezca su equilibrio.  Estamos curados.

La naturaleza esta siempre en orden, un perpetuo equilibrio.   Nosotros somos parte de ella y compartimos sus leyes.  A medida armonicemos con ella estaremos cada vez mejor preparados como seres integrales para lidiar con los conflictos que diariamente se nos presentan.  La felicidad,  la salud, el equilibrio, la paz, son estados interiores que dependen solo de nuestra interpretación del entorno.  Todos es neutro, somos nosotros quienes le otorgamos un significado.

Es maravilloso comprender que nuestra salud depende totalmente de cada uno de nosotros. Es una responsabilidad personal aprender a disfrutar de cada experiencia.  Somos nosotros quienes interpretamos una situación determinada como conflicto, y somos nosotros quienes debemos aprender a resolverla, restablecer nuestro equilibrio.  De eso se trata experimentar la vida.

No existe una cura para el cáncer, porque simplemente No Existe el Cáncer.

No existen las enfermedades incurables, crónicas, congénitas o transmitidas, porque simplemente No Existen las Enfermedades.

La quinta ley de la Nueva Medicina Germánica, la ley de la “Quintaescencia” nos dice que “Cada llamada ”enfermedad“ es simplemente un PROGRAMA BIOLÓGICO SIGNIFICATIVO DE LA NATURALEZA, creado para resolver un conflicto biológico inesperado”.  Este es el fin del antiguo paradigma, de la medicina de la enfermedad, y el comienzo de una nueva época, una época de libertad, de auto-conocimiento  de dejar de vivir a través del miedo, de despertar.

Y mirar el universo con ojos de amor.

 

Ryke Geerd  HamerRyke Geerd Hamer

Cordillera de Los Andes - Perú

Alba
 
The Real Andes Series,  2006
Producido por Micki González

Pero no existe bien ni mal, todo es neutro y en este universo nada muere, cada célula está constantemente transformándose de un estado a otro y esta crisis es también una oportunidad de transformarse, es el momento para dejar de “revolucionar” en el mismo ciclo y “evolucionar” al próximo, liberarnos de verdades establecidas y explorar fuera de los límites conocidos en búsqueda de nuevos recursos, nuevas fuentes de energía, nuevos sentidos. Creer para poder ver.

Esa es la intención que guía a quienes en diversas áreas han comprendido que vivimos en un mundo de luz, de energía ilimitada que crea e inunda todo. Las verdades se tocan mutuamente en la física, la medicina, la psicología, la matemática, la química… nuestro hábitat poco a poco se ha ido develando para mostrarnos que no existe el vacío.

Es aquí donde nace la serie fractal, en la búsqueda de un puente hacia lo invisible, de un tercer ojo que nos muestre las formas de la energía creadora que nos inunda, que nos permita ver el sonido del silencio y el lleno del vacío.

Nace como una invitación a aprender el idioma en que la energía nos habla. Reactivar la conexión olvidada con el mundo intangible, el mundo platónico de las ideas.

A mostrar cómo se plasma el fluir de esa energía en el papel, a través del óleo.

Y revelar en parte el código secreto en el que se cultiva la vida.

Manifiesto Serie Fractales, Taller Fractal
2012
 
 

F.E. 6123 – Óleo sobre Papel, 2012

 

 

F.E. 61218 – Óleo sobre Papel, 2012

 

 

F.E. 61219 – Óleo sobre Papel, 2012

 

 

F.E. 6127 – Óleo sobre Papel, 2012

 

 

F.E. 71223 – Óleo sobre Papel, 2012

 

 

F.E. 6126 – Óleo sobre Papel, 2012

 

Al golpe, mercaderes y marineros quedaron aplastados o sumergidos.

Yo fui de los que se sumergieron.

Pero tanto luché con la muerte, impulsado por el instinto de conservar mi alma preciosa, que pude salir a la superficie del agua. Y por fortuna, logré agarrarme a una tabla de mi destrozado navío.

Al fin conseguí ponerme a horcajadas encima de la tabla y remando con los pies y ayudado por el viento y la corriente, pude llegar a una isla en el preciso instante en que iba a entregar mi último aliento, pues estaba extenuado de fatiga, hambre y sed.  Empecé por tenderme en la playa, donde permanecí aniquilado una hora, hasta que descansaron y se tranquilizaron mi alma y mi corazón. Me levantó entonces y me interné en la isla con objeto de reconocerla.

No tuve necesidad de caminar mucho para advertir que aquella vez el Destino me había transportado a un jardín tan hermoso, que podría compararse con los jardines del paraíso. Ante mis ojos estáticos aparecían por todas partes árboles de dorados frutos, arroyos cristalinos, pájaros de mil plumajes diferentes y flores arrebatadoras. Por consiguiente, no quise privarme de comer de aquellas frutas, beber de aquella agua y  aspirar aquellas flores; y todo lo encontré lo más excelente posible.

Así es que no me moví del sitio en que me hallaba, y continué reposando de mis fatigas hasta que acabó el día.

 de “La quinta historia de las historias de Sindbad el Marino, que trata del quinto viaje”, Las mil y una noches.