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“Enseño únicamente sobre el sufrimiento y el final del sufrimiento”, decía Sakyamuni, y enunciaba las Ariya – Sacca,  las Cuatro Nobles Verdades, que forman una sola:

 

La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento.

La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo ciego “tanha” y el apego “upadana”. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento.

La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento.

La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Noble Óctuple Sendero, Ariya – Atthangika – Magga.

 

Comprensión Recta, Samina ditthi
Pensamiento Recto, Samma sankappa

Palabra Recta, Sammma vaca
Acción Recta, Samma Kammanta
Modo de Vida Recto, Samma ajiva

Esfuerzo Recto, Samma vayama
Intención Recta, Samma sati
Concentración Recta, Samma samadhi

 

Sakyamuni

 

Enseñanzas de Siddharta Gautama en Benarés, luego de alcanzar la iluminación bajo el Árbol Bo.

Gibran Khalil Gibran

Y un orador dijo: Háblanos de la Libertad.
Y él respondió:
A las puertas de la ciudad y a la lumbre de vuestro hogar yo os he visto postraros y adorar vuestra propia libertad.
Así como los esclavos se humillan ante un tirano y lo alaban aun cuando los mata.
¡Ay! En el jardín del templo y a la sombra de la ciudadela he visto a los más libres de vosotros usar su libertad como un yugo y un dogal.
Y mi corazón sangró en mi pecho porque sólo podéis ser libres cuando aún el deseo de perseguir la libertad sea un arnés para vosotros y cuando dejéis de hablar de la libertad como una meta y una realización.

Seréis, en verdad, libres, no cuando vuestros días estén libres de cuidado ni vuestras noches de necesidad y pena. Sino, más bien, cuando esas cosas rodeen vuestra vida y, sin embargo, os elevéis sobre ellas desnudos y sin ataduras. Y, ¿cómo os elevaréis más allá de vuestros días y vuestras noches a menos que rompáis las cadenas que, en el amanecer de vuestro entendimiento, atasteis alrededor de vuestro mediodía?
En verdad, eso que llamáis libertad es la más fuerte de esas cadenas, a pesar de que sus eslabones brillen al sol y deslumbren vuestros ojos.

¿Y qué sino fragmentos de vuestro propio yo desecharéis para poder ser libres?
Si es una ley injusta la que deseáis abolir, esa ley fue escrita con vuestra propia mano sobre vuestra propia frente.
No podéis borrarla quemando vuestros Códigos ni lavando la frente de vuestros jueces, aunque vaciéis el mar sobre ella.
Y, si es un déspota el que queréis destronar, ved primero que su trono, erigido dentro de vosotros, sea destruido.
Porque, ¿cómo puede un tirano mandar a los libres y a los dignos sino a través de una tiranía en su propia libertad y una vergüenza en su propio orgullo?
Y si es una pena lo que queréis desechar, esa pena fue escogida por vosotros más que impuesta a vosotros.
Y si es un miedo el que queréis disipar, la sede de ese miedo está en vuestro corazón y no en la mano del ser temido, En verdad, todas las cosas se mueven en vosotros como luces y sombras apareadas.
Y, cuando la sombra se desvanece y no existe más, la luz que queda se convierte en sombra en otra luz.
Y, así, vuestra libertad, cuando pierde sus grillos, se convierte ella misma en el grillo de una libertad mayor.

El Profeta,1923.   Gibran Khalil Gibran

Richard Bach

Caminé hasta el borde del estanque, pensé que la tierra era líquida y la toqué con la punta del dedo del pie. Sobre la hierba se expandieron ondas circulares. ¿Qué profundidad tiene el suelo ?, estuve a punto de preguntar en voz alta. Será tan profundo como yo imagine que sea. Medio metro, pensé, tendrá medio metro de profundidad y lo vadearé.

Avance confiadamente por la playa y me hundí hasta que la tierra se cerró sobre mi cabeza. La zambullida fue instantánea. Abajo reinaba una oscuridad alarmante y luché por salir a flote, conteniendo el aliento, braceando en busca de un poco de agua sólida del borde del estanque, para tomar apoyo allí.

Don se rió sentado en la hierba.

– ¿Sabes que eres un alumno sensacional?

– ¡No soy ningún alumno! ¡Sácame de aquí!

– Sácate solo.

Dejé de forcejear. Es sólida y puedo trepar fuera de ella. Es sólida… y trepé fuera, cubierto por terrones y costras de tierra negra.

– ¡Hombre, cómo te has puesto!

Su camisa azul y sus tejanos no tenían ni una mancha ni una mota de polvo.

– ¡Aaah ! – me sacudí la tierra del pelo, la saqué de mis oídos. Finalmente deposité la cartera sobre la hierba, me introduje en el agua líquida y me limpié a la manera tradicional, húmeda -. Sé que existe un mejor sistema que éste para lavarse.

– Sí, un sistema más rápido.

– No me lo expliques. Quédate ahí y ríete y deja que lo descubra por mis propios medios.

– De acuerdo.

Finalmente volví al Fleet, chorreando agua. Me mudé de ropa y colgué las prendas mojadas de los cables del avión, para que se secaran.

– Richard, recuerda siempre lo que has hecho hoy. Es fácil olvidar nuestros destellos de sabiduría, pensar que han sido sueños o viejos milagros, pasados. Nada bueno es un milagro, nada bello es un sueño.

– El mundo es un sueño, dices, y es bello, a veces. La puesta del sol. Las nubes. El cielo.

– No. La imagen es un sueño, la belleza es real. ¿Comprendes la diferencia?

Asentí con un movimiento de cabeza, a punto de entender. Más tarde, eché una mirada furtiva al manual.

El mundo
es tu cuaderno de ejercicios,
en cuyas páginas realizas
tus sumas.
 
No es la realidad,
aunque puedes expresar la realidad
en él si lo deseas.
 
También eres libre
de escribir tonterías o embustes,
o de arrancar las
páginas.
 …

Ilusiones – Richard Bach, 1977

1. Sólo un relato de una vía
2. queda aún: que es. En ella hay muchísimos signos:
3. que siendo ingénito es también imperecedero,
4. total, único inconmovible y completo.
5. No fue jamás ni será, pues ahora es todo junto,
6. Uno, continuo. Pues, ¿Qué génesis le podrías buscar?
7. ¿Cómo y de dónde ha crecido? No te permitiré
8. decir ni pensar: “de lo que no es”, pues no es decible ni pensable
9. que no es. ¿Qué necesidad lo habría impulsado
10. a nacer, después más bien que antes, a partir de lo que no es nada?
11. De este modo, es necesario que sea del todo o que no sea.
12. Tampoco de lo que no es permitirá jamás la fuerza de la convicción
13. que se genere algo a su lado, en vista de lo cual ni generarse
14. ni perecer le consiente la justicia aflojando las cadenas,
15. sino que lo mantiene sujeto. La decisión respecto a estas cosas reside en esto:
16. es o no es. Pero se ha decidido ya, como es necesario,
17. abandonar una impensable e innombrable (pues no es
18. una vía verdadera) y tomar la otra que es y es veraz.
19. ¿Cómo podría ser después lo que es? ¿Cómo podría generarse?
20. Porque si se generó, no es, ni si ha de ser alguna vez.
21. De este modo, la génesis se apaga y el perecer se extingue.
22. Ni es divisible, pues es todo homogéneo.
23. Ni hay más aquí, lo que le impediría ser continuo,
24. ni hay menos, sino que todo está lleno de lo que es.
25. Por ende, es todo continuo, pues lo que es está en contacto con lo que es.
26. Además, inamovible dentro de los límites de grandes ataduras,
27. no tiene comienzo ni término, puesto que la génesis y el perecer
28. han sido apartados muy lejos: los rechazó la convicción verdadera.
29. Permaneciendo idéntico y en el mismo (sitio), yace por sí mismo,
30. y así permanece estable allí mismo, porque la poderosa Necesidad
31. lo mantiene sujeto dentro de las ataduras del límite que lo cerca,
32. puesto que no es lícito que lo que es, sea incompleto.
33. Pues es no-indigente; si no fuese así, carecería de todo.
34. Lo mismo es pensar y el pensamiento de que es.
35. Porque sin lo que es, cuando ha sido expresado
36. no hallarás el pensar; pues ninguna otra cosa es ni será
37. aparte de lo que es, ya que el Destino lo ató
38. para que sea un todo e inmóvil. Por ello es (mero) nombre
39. todo aquello que los mortales han establecido convencidos de que es verdadero:
40. generarse y perecer, ser y no ser,
41. cambiar de lugar y mudar de color resplandeciente.
42. Además, puesto que hay un límite extremo, está completo
43. desde toda dirección, semejante a la masa de una esfera bien redonda,
44. igualmente equilibrada desde el centro en toda dirección; pues no es correcto
45. que sea algo más grande ni algo más débil aquí o allá.
46. Pues no existe algo que no sea que le impediría llegar
47. a su semejante, ni existe algo que sea de modo que
48. de lo que es, haya aquí más y allá menos, porque es del todo inviolable.
49. Por ende, siendo igual desde toda dirección, alcanza uniformemente sus límites.
50. Con esto concluyo para ti el confiable razonamiento y el pensamiento
51. acerca de la verdad; a partir de aquí aprende las mortales opiniones
52. escuchando el orden engañador de mis versos.
53. En efecto, establecieron dos formas en sus mentes para nombrar (las),
54. de las cuales una no es correcto nombrar -en esto se han extraviado-
55. y dividieron su cuerpo en sentido contrario y les asignaron signos
56. separados los unos de los otros: a una el fuego etéreo de la llama
57. que es sutil, sumamente leve, del todo idéntico a sí mismo,
58. pero diferente de lo otro; pero también esto en sí mismo
59. es por el contrario noche ignorante, de cuerpo denso y pesado.
60. Todo el ordenamiento verosímil te lo declaro yo a ti
61. de modo que jamás te aventaje mortal alguno con su parecer.

Peri Pýseos 480-475 aC, Parmeneides de Elea

Perséfone y HadesPerséfone y Hades

 

Andrés Bello, Theodore Blondeau - 1846

“…

Lo sabéis, señores: todas las verdades se tocan, desde las que formulan el rumbo de los mundos en el piélago del espacio; desde las que determinan las agendas maravillosas de que dependen el movimiento y la vida en el universo de la materia; desde las que resumen la estructura del animal, de la planta, de la masa inorgánica que pisamos; desde las que revelan los fenómenos íntimos del alma en el teatro misterioso de la conciencia, hasta las que expresan las acciones y reacciones de las fuerzas políticas; hasta las que sientan las bases inconmovibles de la moral; hasta las que determinan las condiciones precisas para el desenvolvimiento de los gérmenes industriales; hasta las que dirigen y fecundan las artes.

…”

Andrés Bello
Discurso inaugural Universidad de Chile
17 de Septiembre de 1843

Cuando se decidió la suerte, se habló así:

“Tiempo es de concertarse. Hablad; que oigamos y que hablemos, digamos, si es preciso que la madera sea labrada, sea esculpida por Los de la Construcción, Los de la Formación, si ella será el sostén, el nutridor, cuando se haga la germinación, el alba”. “Oh maíz, oh tzité, oh suerte, oh [su] formación, asios, ajustaos” , fue dicho al maíz, al tzité, a la suerte, a [su] formación.

“Venid a picar ahí, oh Espíritus del Cielo. No hagáis bajar la boca, la faz de los Dominadores, de los Poderosos del Cielo”, dijeron.

Entonces dijeron la cosa recta: “Que así sean, así, vuestros maniquíes, los [muñecos] construidos de madera, hablando, charlando en la superficie de la tierra”.

—”Que así sea”, se respondió a sus palabras.

Al instante fueron hechos los maniquíes, los [muñecos] construidos de madera; los hombres se produjeron, los hombres hablaron; existió la humanidad en la superficie de la tierra. Vivieron, engendraron, hicieron hijas, hicieron hijos, aquellos maniquíes, aquellos [muñecos] construidos de madera. No tenían ni ingenio ni sabiduría, ningún recuerdo de sus Constructores, de sus Formadores; andaban, caminaban sin objeto. No se acordaban de los Espíritus del Cielo; por eso decayeron.

Solamente un ensayo, solamente una tentativa de humanidad. Al principio hablaron, pero sus rostros se desecaron; sus pies, sus manos, [eran] sin consistencia; ni sangre, ni humores, ni humedad, ni grasa; mejillas desecadas [eran] sus rostros; secos sus pies, sus manos; comprimida su carne. Por tanto [no había] ninguna sabiduría en sus cabezas, ante sus Constructores, sus Formadores, sus Procreadores, sus Animadores.

Éstos fueron los primeros hombres que existieron en la superficie de la tierra.

 

Junajpú Derriba a Itzam Yé (Vucub Caquix)

Vaso de los 7 dioses

 
 
Popol Vuh
Libro del consejo k’iche’

Stolen Moments, Oliver Nelson Septet
The Blues and the Abstract True, 1961